Hasbro, Inc. es una compañía con una larga tradición en apoyar programas a beneficio de los niños de todo el mundo. Durante los últimos cuatro años, Hasbro ha estado trabajando para llamar la atención sobre proyectos en Zambia para ayudar a los niños necesitados. Un grupo de trabajadores de Hasbro, conmovidos por la difícil situación de estos niños, se volcaron en esta causa y concibieron la idea para el PROYECTO ZAMBI, una iniciativa mundial dedicada a que se tome conciencia de los cerca de 15 millones de niños africanos que han quedado huérfanos debido a la epidemia de SIDA.
Hasbro creó el Fondo del PROYECTO ZAMBI dentro del Hasbro Children's Fund para apoyar programas para el cuidado y bienestar de estos niños huérfanos.
El PROYECTO ZAMBI nació gracias a la inspiración que para los trabajadores de Hasbro supuso el Proyecto Chikumbuso para mujeres y huérfanos en Zambia. Este asombroso grupo de mujeres y niños encarna la idea de “recuerda lo que se ha hecho por ti y hazlo tú por los otros.” Fue así como nació el PROYECTO ZAMBI y se presentó el primer producto creado para apoyarlo - ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE.
ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE representa la colaboración creativa de un equipo multidisciplinar de trabajadores de Hasbro, que se entregaron a hacer posible el PROYECTO ZAMBI - a menudo trabajando hasta altas horas de la noche después de la jornada laboral. Amigos de Hasbro y los niños de Zambia también participaron en el nacimiento de ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE.
Cómo nació ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE
Los elefantes siempre han sido considerados como uno de los animales más soberbios y majestuosos de África. Al elegir un pequeño elefante para representar al PROYECTO ZAMBI, Hasbro quiso capturar el singular espíritu de África y acercar una pequeña parte de su cultura a los niños de todo el mundo.
ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE fue creado para apoyar a organizaciones que se ocupan de los niños que han quedado huérfanos a causa del SIDA en África.
Hasbro lleva mucho tiempo impresionado con un programa en Zambia que da asistencia a escuelas, proporciona formación a los profesores y ayuda en las necesidades del transporte de materiales. Las mujeres y niños implicados en este proyecto fueron una fuente de inspiración tal que quisimos incluirlos de alguna manera al crear a ZAMBI.
Con la ayuda de Mary Fisher, una artista textil conocida mundialmente y representante especial del Programa ONUSIDA, pudimos dotar directamente al PROYECTO ZAMBI del espíritu de los niños de África. Mary y su equipo posibilitaron un taller para los niños huérfanos de la comunidad Chikumbuso. Mary contribuyó al PROYECTO ZAMBI gracias a su pasión por apoyar a las mujeres y niños afectados por la epidemia de SIDA en África.
Los niños Chikumbuso crearon los diseños originales de tela de las orejas y las patas de ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE. También se les pidió que hicieran dibujos de cosas por las que estuvieran agradecidos, y los niños respondieron con animados dibujos de miembros de su familia, amigos e incluso de un nuevo par de zapatos.
Los dibujos de aquel taller especial se utilizaron para crear el diseño que decora las orejas y las patas de ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE.
ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE
ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE es un pequeño elefante africano FURREAL FRIENDS de edición especial. Aunque Hasbro posee muchas y queridas marcas, FURREAL FRIENDS hace posible que ZAMBI parezca de verdad y responda al amor del niño. Esto hizo de la marca la mejor opción para presentar a ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE, ¡que divertirá a los niños con sonidos y movimientos realistas! Dulce y tierno, ¡ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE lanza besos, eleva la trompa, se sienta y hace sonar su trompa!
ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE:
• Suspira y lanza besos, ¡y se ríe cuando le haces cosquillas en el pecho!
• ¡Mueve su trompa arriba y abajo y mueve las orejas!
• ¡Enrolla su trompa alrededor de tu dedo!
• Viene con una pulsera especial para ti o tu hijo con dibujos creados por niños de África
Pincha aqui para ver la demo de ZAMBI.
La pulsera del PROYECTO ZAMBI
El equipo de Hasbro también utilizó los dibujos de los niños para crear el diseño de la pulsera especial que viene con cada ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE.
La pulsera se incluye en cada caja y así los niños que se lleven a casa a ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE pueden mostrar su apoyo al PROYECTO ZAMBI y llevar un símbolo de su compromiso. Las pulseras ayudarás a los niños y adultos a correr la voz sobre el PROYECTO ZAMBI y animarán a otros a unirse y apoyar la causa del cuidado de los niños huérfanos a causa del SIDA en África.
Mensaje para los padres: Hablar a los niños de la causa
Cuando te llevas a casa a ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE, querrás hablar a tus hijos sobre la importancia de ayudar a los demás y las múltiples formas en que podemos ayudar a los niños necesitados. ZAMBI EL PEQUEÑO ELEFANTE es un juguete especial porque su venta apoya a organizaciones que se ocupan de los niños que han quedado huérfanos a causa de la epidemia de SIDA en África – pero hablar a tus hijos sobre temas tan espantosos como enfermedades y niños que pierden a sus padres puede resultar difícil.
Sabemos que a veces es difícil saber cuándo y cómo hablar a los niños sobre temas como el SIDA. Como padres, debemos encontrar un equilibrio entre protegerlos de demasiada información desagradable que no pueden manejar y estimular la empatía, responsabilidad y comunidad.
También sabemos que los padres quieren que sus hijos crezcan con un sentido de la compasión sólido en consonancia con sus mentes inteligentes y cuerpos fuertes. Por eso, hemos preguntado al doctor Lawrence Cohen, psicólogo y miembro de la Comisión de expertos de Hasbro, para que nos guiara en cómo hablar con los niños sobre el SIDA y otros temas complicados.
Escúchale primero y habla después
Si crees que tu hijo puede saber algo sobre el tema, puedes empezar preguntando, “¿Qué has oído sobre el SIDA?” “¿Qué entiendes por huérfano?” Dale a tu hijo la oportunidad de expresar sus propios sentimientos y pensamientos, que pueden ser muy diferentes a lo que tú esperas. Una vez que hayas escuchado sus respuestas, puedes preguntar, “¿Qué más te gustaría saber?” Aunque hayas intentado proteger a tu hijo de una información tan desagradable, no te sorprendas si lo percibe y se siente confuso y asustado. Es mejor hablar de ello antes que asumir que a tu hijo no le afecta, de modo que no capte el mensaje de que no se debería hablar de ello.
Escúchale primero y habla después – incluso cuando hacen preguntas
Es normal preocuparse cuando tu hijo te pregunta cosas sobre el SIDA, sobre los padres que mueren o sobre los huérfanos. Respira hondo, no temas y recuerda que puedes tomarte algún tiempo para pensar tu respuesta. Puedes decir, “Es una gran pregunta y quiero pensarla antes de responder.” Y es muy útil, antes de empezar a responder, hacer preguntas mencionadas en la sección de arriba, concretamente, qué sabes realmente y qué piensas de ello.
¿Cómo sé que mi hijo está preparado para saber de estos temas?
¡No lo sabrás! Pero puedes intentar adivinarlo discretamente. Si los temas han tocado tu propia familia, entonces querrás hablar sobre ellos tan pronto como puedas. Los niños captan las cosas y normalmente es mejor permitirles saber qué está pasando antes que dejarles que se pregunten y se preocupen ellos solos. Si te preguntan, entonces están preparados para hablar del tema.
Si crees que tu hijo ha estado expuesto a una información errónea, entonces es crucial corregir esa información tan pronto como sea posible. Si tu hijo ha manejado otros temas difíciles, entonces es probable que tengas un buen sentido de cómo se acercará a éste. Que un niño se asuste mucho no significa que hayas hablado demasiado pronto. Sólo significa que sus miedos internos se han unidos a este tema, y que puedes trabajar para ofrecerle tranquilidad y hacerle sentir seguro.
Acentúa lo positivo
A la hora de abarcar temas difíciles, como los niños que están sufriendo, asegúrate de señalar la compasión y empatía que muestra mucha gente con ganas de ayudar. Incluso los temas más difíciles tienen una parte positiva.
Transmite tranquilidad
Transmite tranquilidad sobre la seguridad de tu hijo, pero no menosprecies los miedos de los niños diciendo que son ridículos. Los niños pequeños piensan de manera muy natural en ellos mismos cuando oyen que un niño ha perdido a un padre o una madre. Por ejemplo, si tu hijo está preocupado por el SIDA o por que muera alguien de tu familia, podrías decir, con seguridad, “Entiendo por qué tienes miedo a eso, pero voy a hacer todo lo que pueda para mantenerte a salvo y pretendo estar contigo durante mucho, mucho tiempo.” Por supuesto, si tu familia está enfrentándose a estos temas, entonces tienes que ser sincero y directo. Sigue transmitiendo tranquilidad siempre que puedas – comunícale que siempre habrá alguien ahí para cuidar de ellos.
Sé sincero
Sé sincero, pero no tienes que “decir toda la verdad”. Puedes decir “No lo sé” cuando los niños hacen preguntas difíciles, como “¿Por qué pasa esto?” Puedes usar tus propias creencias religiosas o filosóficas para ayudar a contestar a esto, pero también está bien decir que tú también estás confuso. Al pensar en cuánta información darles, lo mejor es ir a su ritmo.
Expresa tus valores
Las desgracias, como las alegrías, aclaran lo que es importante para nosotros. Puedes decir, “Cuando oigo historias sobre la gente que ayuda a los niños que lo necesitan, me recuerda lo importante que es asegurarse de que todos los niños tengan lo que necesitan, y lo valiosa que es la familia para mí.”
Cuidado con tu lenguaje
Los niños son muy concretos y literales. Si un niño oye algo sobre los niños que “han perdido a sus padres”, por ejemplo, puede que se asusten si te oyen decir que te perdiste intentando encontrar el camino a un nuevo lugar. Utilizar “dormir” como sustituto de “morir” puede hacer que los niños tengan miedo de ir a dormir.
Enseñar y motivar la empatía y compasión
Sí, la empatía y la compasión se pueden enseñar. Pero es una lección que dura toda la vida, y se enseña más por imitación que por lecciones. Si empatizamos con los niños, serán mucho más empáticos con otros. Por lo que cuídalos cuando sientan dolor, incluso si no es “nada serio”. Para ellos lo es, y nuestra empatía hacia ellos en esos momentos en los que están tristes, o se han caído, o se sienten rechazados, o han tenido un mal día, les enseñará a ser compasivos.
Vive tus valores
Enseña a tus hijos cómo contribuir a resolver los problemas del mundo, ya estén en tu patio (ayudando a un vecino) o al otro lado de la ciudad (como voluntario). Los niños a partir de cinco años pueden ayudar a la familia a decidir una organización benéfica a la que donar dinero, o contribuir con un poco de su paga. Elegid entre tus cosas y las suyas (con su consentimiento, por supuesto) para hacer un montón de donación.
Considera la posibilidad de enseñar interdependencia
Estamos todos juntos en este mundo. A menudo la “educación empática” se centra sólo en nosotros (los que tenemos suerte) ayudando a los otros (los que no tienen suerte), pero todos necesitamos a las demás personas y todos tenemos algo con lo que contribuir. Los niños que hicieron el diseño de las orejas de ZAMBI y la pulsera del PROYECTO ZAMBI necesitan ayuda para crecer porque sus padres murieron de SIDA. Pero también tienen algo con lo que contribuir: su creatividad. Habla sobre cómo esto funciona en tu propia vida: “¿Recuerdas cómo la tía Clara vino a ayudarnos cuando nació tu hermano pequeño? ¿Y cómo tú le ayudaste a encontrar su juguete cuando cayó debajo del sofá? Bueno, pues ahora vamos a ayudar a otra gente, y así es cómo funciona el mundo.”
También puedes visitar la web Children Now’s “Talking with Kids About HIV/AIDS” (Niños Ahora “Hablar con los niños sobre VIH/SIDA”) en http://www.talkingwithkids.org/aids.html donde encontrarás hechos y útiles consejos sobre cómo hablar de este delicado tema con tu hijo.